Los gises pastel son una técnica tan versátil que pueden utilizarse de distintas maneras. Su aplicación resulta bastante cómoda y rápida. Sus colores profundos y puros son al mismo tiempo ricos e impuros, lo que nos permite realizar correcciones con gran facilidad. Dado que no es un material de punta fina, como lo sería un lápiz o un pincel, no es un medio para pequeños detalles, por lo general se utilizan para ilustraciones de gran formato.
Pero, ¿Qué son exactamente los gises pastel?
En el siglo XVII, eran fabricados moliendo tierras y pigmento a los cuales adicionaban un medio seco no grasoso y en formas de dedos o barritas. Actualmente, en el mercado encontramos una gran variedad de pasteles secos, desde las barras circulares hasta las barras rectangulares y todos se venden en una amplia gama de colores.
Hay dos tipos de gises pastel, los secos y los grasos, la técnicas en ambos es parecida.
Empecemos hablando de los secos.
Existen tres tipos de gises pastel secos:
* Los gises pastel blandos:
Tienen una alta proporción de pigmento en relación con el aglutinante, lo que les da una textura muy particular y colores brillantes. El inconveniente con estos es que se rompen con facilidad debido a su textura quebradiza.
* Los gises pastel duros:
Son más resistentes por que tienen más aglutinante.
* Los gises pastel en lápiz:
Están recubiertos de madera, su uso es más limpio y son más fáciles de transportar pues al estar cubiertos, es difícil que se rompan.
Como soporte es común utilizar papel de buena calidad de buen gramaje de color neutro no blanco y de ligera rugosidad. Es conveniente tener cuidado con la zona donde se va a trabajar, ya que los gises pastel tienden a ensuciar demasiado. Los colores se mezclan con los dedos, con un pincel, un difumino o mediante mezclas ópticas, y se pueden modificar acentuando su tono o creando áreas de punteado y se emplean papeles de colores para producir medios tonos, papel blanco para crear efectos de luz y sombras leves, y papel sepia o negro para crear zonas más oscuras.
La delicada naturaleza de los gises pastel secos los hace ideales para crear ilustraciones decorativas e impresionistas combinando los colores. Una vez que se ha terminado la obra, es imprescindible fijar los colores al papel para que no se emborren.
Por otro lado, los gises pastel grasos fueron fabricados por Sakura hasta 1920, se conocían como Cray Pas. A pesar de haber sido creados en los veinte, no fue sino hasta los cincuenta que se empezaron a fabricar de manera profesional, esto se debió a una sugerencia de Pablo Picasso quien le solicitó al fabricante Dominique Sennelier que hiciera pasteles que se pudieran aplicar a cualquier superficie y en cualquier época. Tuvieron tal aceptación que en la actualidad los hacen tamaño Jumbo. Las grandes ventajas de éstos, es que su permanencia es más estable en cualquier soporte y se pueden mezclar con diferentes materiales.
La técnica de los gises pastel grasos, consiste en tejer los trazos de color, es decir, en tramar líneas paralelas cortas y largas. Otra manera es superponer capas de colores diferentes. En ambas técnicas, se puede hacer que aparezca después el color de base raspando los colores de encima.
La diferencia entre los gises pastel grasos y secos radica en su textura. Los grasos son cerosos y los secos poseen una consistencia parecida a la tiza. Los pasteles grasos, dada su textura cerosa, se pueden aplicar en capas densas, pulirse y rasparse a fin de crear una dimensión lineal. También pueden mezclarse o alterarse con disolvente.
¿Sabías que este material
fue mencionado por primera vez por
Leonardo da Vinci
en 1495?
Bien, una vez conociendo las diferencias entre uno y otro, pasemos a la explicación de la técnica. Hablaré de los gises pastel secos pues son los más comunes.
Para trabajar con ellos te recomiendo:
- Al decidir qué dibujaras (el tema de tu obra), analices qué especificaciones necesitarás cubrir: tamaño, el tipo de soporte.
- Si tu soporte será papel, te recomiendo trabajar sobre uno con textura para que tu obra tenga más movimiento.
- Un punto importante a considerar es que, si aún no tienes mucha práctica mezclando colores, procures tener una gama amplia de barras, mientras de más colores dispongas, más fácil te será el trabajo.
- Las mezclas de color pueden hacerse de tres modos:
1) Difuminando colores distintos sobre el propio papel, (En este caso, las mezclas se hacen ahí directamente).
2) Generando mezclas ópticas al juntar los trazos de colores.
3) Poniendo sobre el papel directamente el tono de color exacto que se desea (Esto cuando la barra de gis ya tiene el color exacto que necesitas). - Puedes apoyarte de un difumino o un trapo suave para difuminar y hacer las capas de color inferiores (lo que se debe ver debajo en la imagen).
- Añade poco a poquito más capas de color según lo requiera la imagen, (Recuerda que dibujar es una actividad que requiere paciencia).
- Al terminar tu obra, no olvides fijar las capas de color del fondo con laca.
Ésta, como todas las técnicas, requiere que practiques muchísimo. Necesitas como principal material paciencia y constancia. Verás que poco a poco, mientras más dibujos hagas, mejores serán los resultados. Lo importante es poner manos a la obra y no desistir.
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Exelente amiga ,….. gracias por la información
Gracias a ti, Israel por leer lo que comparto.
Gracias por la información, me ayudaste mucho con mi tarea para mi taller Artes Plasticas, te quedo bien cool jeje
¡Muchas gracias, Carolina!
Me alegra mucho que la información te sea útil.